Economía

Guillermo Tagle: “Hoy la magnitud de pérdida de riqueza en Chile es gigante”

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Credicorp Capital
POR Marcela Gómez |

El presidente de Credicorp Capital advierte que el mercado de capitales “simplemente no está funcionando” debido a la incertidumbre política. “La riqueza desaparece, se esfuma. Y eso a la gente se le olvida”, dice.

El debate de un nuevo retiro desde las AFP y compañías de seguro ha paralizado al mercado financiero local. El presidente de Credicorp Capital Chile, Guillermo Tagle, así lo observa. Lamenta que el mundo político no quiera ver los riesgos y critique a las autoridades que advierten sobre los impactos de esa medida.

“Muchas cosas que se lograron gracias al funcionamiento del mercado de capitales no se difundieron de la manera adecuada”, dice. Por ejemplo, que los ahorros previsionales permitieron crear financiamiento de largo plazo y así financiar autopistas, plantas de tratamiento de aguas servidas, créditos hipotecarios. “La discusión del cambio estructural del sistema de pensiones no tiene en cuenta esta segunda derivada”, afirma.

El también presidente del Depósito Central de Valores analiza cómo la riqueza financiera depende mucho de las expectativas y ha venido cayendo con el deterioro instucional de Chile. Y como director de InBest (la corporación privada que promueve el mercado de capitales local y que coorganiza los Chile Day) advierte que el sueño de que Chile fuera el centro financiero regional “se nos está yendo de las manos”.

-¿Qué tanta preocupación hay en el mundo financiero por las decisiones que están tomando los parlamentarios?

“El mercado financiero hoy día está detenido. Simplemente no está funcionando. No está transparentado que hoy día es casi como si hubiese un taco gigantesco. No hay posibilidad de colocar instrumentos de financiamiento a largo plazo, casi no hay con volumen transado a esos plazos, no hay posibilidad de abrir una empresa a bolsa ni de hacer aumentos de capital relevantes. Para el inversionista medio que tiene recursos, su primera prioridad es buscar cómo aumentar los ahorros que tiene invertidos fuera de Chile”.

-Pero el Fisco emitió esta semana bonos por US$ 1.000 millones en el mercado local

“El Estado puede emitir porque esos son probablemente de los instrumentos más líquidos que puedan tener los inversionistas. Y el sistema de pensiones debe generar unos US$ 800 millones de caja al mes; o sea, hay un flujo”. “

“Lo que tiene detenido al mercado financiero es la discusión respecto del cuarto retiro y el riesgo de un retiro total. Cualquier inversionista financiero tiene una parte de sus recursos invertidos en cosas que son muy líquidas y de corto plazo, que se pueden liquidar en 24 horas en caso de una emergencia. A las AFP les pasa lo mismo. Mientras esté el fantasma de este retiro, las instituciones financieras están poniendo sus recursos en instrumentos de fácil liquidación. Pueden comprar papeles del Estado, pero no bonos de una empresa por si los tienen que vender en cinco días para hacer caja. Si no hay efectivo para pagar a las personas en 10 a 15 días, sería aún más catastrófico”.

Dos caminos

-Si se rechaza el cuarto retiro, ¿podría esa máquina recuperar su funcionamiento?

“Chile es el paísde América Latina donde más ha subido la tasa de interés en  los últimos dos meses, producto de este ‘dique’ en el mercado de capitales. Si se saca ese riesgo de la ecuación y se desactiva la opción de nuevos retiros hacia adelante, esa liquidez que las AFP están acumulando podría automáticamente irse a alternativas de inversión a mayor plazo y con mejores retornos para los ahorrantes. Hoy se pueden comprar instrumentos a rentabilidades que antes no existían; por ejemplo un bono a UF + 5% de una empresa de primer nivel”.

-Y si se aprueba, ¿sería un camino sin retorno?

“Seguiremos en la ruta de acercarnos más a la realidad de nuestros vecinos. Sería mucho más fuerte si incluye a las compañías de seguros, porque con eso no solo se cuestiona un tema financiero, sino que además nuestra institucionalidad legal, el derecho de propiedad. Probablemente el crédito hipotecario seguiría encareciéndose, los planes inversión de largo plazo en infraestructura no se podrán hacer, la inversión de las compañías seguirá detenida”.

-¿Y los repartos de dividendos?

“Hemos visto numerosas compañías haciendo repartos de dividendos por montos bastante más altos que los habituales: es también consecuencia de que las compañías no están invirtiendo al ritmo al que estaban acostumbradas y ven que la mejor solución es entregar esa caja a los accionistas. Y esos accionistas, con la incertidumbre en Chile, invertirán esos dividendos en el exterior. Así se va achicando la torta, el tamaño del mercado y los sueños que puedes tener”.

La volátil riqueza financiera

Guillermo Tagle calcula que cuando se habla de un retiro del 100% de los ahorros previsionales, significa que las AFP deberían entregar unos US$ 180 mil millones que hoy están invertidos en distintos instrumentos. Pero primero, claro, deberían transformarlos en dinero en efectivo.

“La pregunta es ¿quién compraría todo eso? Entonces, el único resultado sería una baja violenta en el valor de todos los activos y las personas se terminarían quedando con un monto de plata mucho menor que lo hoy figura en su cartola. Porque la riqueza desaparece, se esfuma. Y eso es lo que a la gente se le olvida”, afirma.

-Puede ser un poco contraintuitivo eso de que la riqueza puede desparecer.

“Me tocó discutir en un grupo los cálculos para el impuesto al patrimonio que figura en las propuestas del candidato presidencial Gabriel Boric. No tienen en cuenta la caída del valor del patrimonio del 0,1% más rico, que hoy debe ser entre entre 1/5 y 1/6 de lo que era en el momento peak, cuando estábamos a punto de ser un país desarrollado”.

“Esto se puede ilustrar en el valor bursátil de compañías como Copec, que en el máximo llegaron a valer más de US$ 20 mil millones y hoy valen US$ 5 mil millones. Por lo tanto, si había un grupo económico que era dueño del 50% de Copec, tenía por lo tanto un patrimonio de US$ 10 mil millones, y si mantiene esa participación ahora vale US$ 2.500 millones”.

“Entonces, cuidado con los cálculos sobre 15 o 20 familias que tenían un patrimonio que era capaz de calificar para la revista Forbes. Parte de eso se esfumó, no porque se le puso un impuesto a la riqueza, sino porque los activos valen en función de las expectativas que se construyen. Cuando se construyen expectativas de incertidumbre, los activos pierden valor. Hoy la magnitud de pérdida de riqueza en Chile es gigante”.

-¿Pero eso es algo que se puede recuperar?

“Chile tiene todavía un capital acumulado que, en la medida que se vea un rumbo claro de desarrollo futuro, le permitiría seguir siendo el mejor país de América Latina. Es parte de la responsabilidad que tiene hoy día especialmente a la Convención Constitucional, incluso más allá del programa de Gobierno que pueda tener el candidato que aparece como favorito en las encuestas”.

Unicornios en Chile: sueño frustrado

Usted habla con inversionistas extranjeros expuestos a Chile. ¿Hay preocupación por lo que está pasando?

“Es triste, por decirlo de alguna forma, pero cada vez hay menos exposición a Chile. En las carteras de los inversionistas financieros, cuando miran al mundo emergente América Latina como región ha ido disminuyendo. Chile, que se mantenía como un mercado más protegido, ha ido perdiendo fortaleza y en esta última vuelta estamos camino a la irrelevancia. Y nuestro gran objetivo como Inbest ahora se ve muy lejano”.

-¿A qué se refiere?

“Teníamos un sueño: que los emprendedores de América Latina que no fueran tan grandes como para ir a Silicon Valley o a Nueva York a levantar capital para hacer crecer sus negocios, pudieran hacerlo aquí, y que Chile iba a ser el hub financiero de la región”.

-¿Es lo que ha pasado con los famosos ‘unicornios’?

“Claro, los casos que hemos visto: Betterfly, Notco, Xepelin, Buk, Cornershop. Son emprendimientos exitosos resultantes del talento creador de chilenos, que cuando necesitan recursos para crecer han ido a buscarlos a Estados Unidos. Allá el costo de levantar capital debe andar entre cuatro, cinco y hasta seis veces de lo que costaría hacerlo en Chile si hubiésemos desarrollado el mercado”.

“La brecha entre lo que se puede hacer en América Latina y lo que se hace en el mundo desarrollado es tan grande en términos de costo y el tamaño que hay que lograr, que claramente había un espacio para ofrecer una alternativa desde el país con mayor credibilidad y mercados financieros más profundos de la región. Podríamos haber ofrecido financiamiento no solo para los emprendimientos locales, sino los de la región”. 

-Pero esos negocios se financiaron y siguen creciendo. ¿Qué nos estamos perdiendo como país?

“El proyecto de Chile como centro financiero de América Latina se empezó a impulsar desde el gobierno de Lagos. Imagine los años que llevamos pedaleando para que esto resulte. Ahora que los emprendimientos están, crean su casa matriz afuera y levantan capital en Nueva York. Todos esos negocios no se van a gestionar en Chile, no van a tributar aquí. Se están registrando en Estados Unidos (por ejemplo en Delaware, que tiene leyes amigables para la inversión) o en algún otro país que tenga un mejor trato al inversionista extranjero. ¿Por qué? Porque aquí toda la regulación va en contra y además ahora están las amenazas de los impuestos al patrimonio y a la ganancia de capital”.

“Esos modelos de negocios nuevos que se inventaron en Chile podrían haber sido nuestro Google o Amazon para el mundo: esas empresas podrían haberse registrado aquí, haber traído inversionistas del mundo a comprar sus acciones y otros emprendedores de la región con ideas novedosas habrían visto que desde Chile se podía hacer. Íbamos camino a hacer eso y se nos está yendo de las manos”.