Economía

Chile Day: los comandos presidenciales presentan sus propuestas en impuestos y el rol del Estado

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Canva/Fernanda Monasterio
POR Marcela Gómez |

Los economistas Stephany Griffith-Jones y José Luis Daza coincidieron en rechazar un nuevo retiro y en que el escenario fiscal lleva a ajustar propuestas.

En el marco del Chile Day, evento que busca promocionar al mercado de capitales chilenos a nivel global y que se realiza en Londres, las dos candidaturas presidenciales que se enfrentarán en segunda vuelta evidenciaron los ajustes que están realizando a sus programas. Incluso han retrocedido en algunas posturas iniciales no solo con el objetivo de ampliar su alcance electoral, sino también empujadas por la realidad de la economía y la debilidad fiscal.

Ese conjunto de aterrizajes se desprenden de los planteamientos formulados por los economistas Stephany Griffith-Jones, asesora económica del candidato de izquierda Gabriel Boric, y José Luis Daza, vocero económico del abanderado derecha José Antonio Kast, en un debate conducido por el editor para América Latina de Financial TimesMichael Stott.

Dos ejemplos. La representante de Boric admitió que una pensión universal de $250 mil “es un mínimo para una vida decente, pero si no hay recursos tal vez habrá que ajustarla”, por lo que con los nuevos cálculos rondaría los $225 mil. El delegado de Kast relativizó la idea de jubilar a 30 mil funcionarios públicos y reducir el número de ministerios: “Eso se había dicho antes de la elección, pero ya se anunció que haríamos correcciones”, las que apuntarán a una “reingeniería del aparato estatal”.

Sí coincidieron en rechazar un nuevo retiro desde las AFP. “Los políticos son los que tienen que decidir […], pero yo personalmente aconsejaría no hacer un cuarto retiro”, dijo Griffith-Jones. Daza criticó que en este tema Boric esté yendo en contra de la opinión de sus asesores técnicos y advirtió que un nuevo retiro afectará el financiamiento del gobierno, llevándolo a una mayor dependencia del mercado global y “argentinizando” su política financiera.

¿Estado versus mercado?

Invitados a pronunciarse sobre cuáles serán los pilares para que Chile pueda salir de la trampa de los países de ingreso medio y avanzar al desarrollo (algo que solo ha logrado Corea del Sur), Griffith-Jones apostó por dos áreas. Por un lado, desarrollar más investigación e innovación para agregar valor a los recursos naturales exportados (como cobre y litio, entre otros); por el otro, desplegarse hacia una “economía verde”.

“¿Cómo hacerlo? Con iniciativas público-privadas y con fondos nacionales y extranjeros, porque los recursos que se requieren son muy grandes”, planteó. Añadió que no le gusta la discusión de contraponer el rol del Estado y los privados, porque se requieren sinergias entre ambos sectores. También relevó la necesidad de crear nuevas industrias y destacó el creciente dinamismo empresarial de Chile, con startups y ‘unicornios’ [empresas que valen más de US$ 1.000 millones]: “Eso hay que expandirlo y fomentarlo”.

Para Daza, lo clave es que los mercados decidan qué es lo que hay que producir. “En Chile hoy el Estado tiene absolutamente asfixiado al sector privado, la economía e inversión privada están en cero. (…) Creemos en eliminar las trabas que existen para que se rompan ‘cuellos de botella’ y empecemos a crecer”, afirmó.

A su juicio, Chile tiene ventajas comparativas en áreas que van más allá de los recursos naturales, pero para potenciarlas es esencial flexibilizar el mercado laboral, simplificar la estructura tributaria y desarrollar infraestructura. Esto contribuiría a que Chile se transforme en un centro de servicios para toda la región y también en una plataforma financiera.”El sector financiero está siendo destruido por los retiros. Lo que necesitamos para crecer es que el mercado ayude a determinar cuáles son las áreas donde Chile va a ser nuevamente el ‘tigre’ del futuro”, comentó. 

La batalla de los impuestos

Boric aspira a subir la carga tributaria en ocho puntos del PIB en seis años. Kast va en la dirección opuesta, reduciendo el impuesto corporativo y el IVA, aunque el propio candidato ya dijo que esa medida solo avanzará si es sostenible fiscalmente.

Eso fue remarcado por Daza: “Todos en el equipo queremos reducir impuestos, pero eso está supeditado a la solvencia fiscal”, dijo. Admitió que esa rebaja no se ve en el corto plazo. Comentó que lo que se busca es “un impuesto corporativo a tasas más bajas para volvernos más competitivos”, ya que hoy ese tributo (tasa 27%) está “fuera de línea”, sobre el promedio OCDE y también del 21% de EE. UU.

Además, buscarán reducir la evasión y elusión, junto con avanzar en una “simplificación masiva del sistema impositivo”, que hoy “empuja a la gente a la informalidad”. Y pasó un aviso: “Las sociedades más dinámicas del mundo han crecido y aumentado salarios con cargas tributarias en 20% (donde está Chile hoy) o incluso más bajas”. 

Consultada sobre si es realista el alza tributaria de Boric, su vocera dijo que “algunos países lo han logrado, pero va a ser difícil dado el resultado de las elecciones en el Congreso”, lo que exigirá negociaciones con el centro y la derecha. “La factibilidad política está cuestionada [, pero] técnicamente es posible”, aseguró.

Señaló que la propuesta tributaria incluye un impuesto a la riqueza. Pero que no es tan importante en términos de recaudación como reducir la evasión y elusión, que “en Chile equivale a 7% del PIB y el promedio OCDE es de 3%, por lo que hay espacio para que gente pague lo que corresponde”. También se busca aumentar el royalty a grandes empresas mineras, aunque declinó pronunciarse sobre la iniciativa que discute el Senado ya que no la ha estudiado en detalle.

“Si hay una economía dinámica, buena inversión, rentabilidades altas, no creo que los impuestos mismos sean un desincentivo, sobre todo si se ve que la plata está bien gastada”, dijo sobre la reacción de inversionistas a estas medidas.