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El laberinto del Presidente para encontrar a su cuarto ministro del Interior

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POR Gladys Pierola |

La renuncia de Víctor Pérez podría mover por completo la configuración del Comité Político. La disyuntiva es si hacer un cambio acotado o uno más amplio que reequilibre el gabinete.

A las 17:20 horas de este martes 4 de noviembre, Víctor Pérez (UDI) entró por última vez a La Moneda. Lo hizo entre los aplausos de la primera dama, Cecilia Morel, de funcionarios de todos los rangos -incluido el jefe del segundo piso, Cristián Larroulet– y de varios de sus ahora excolegas del gabinete. Así, el tercer ministro del Interior de la segunda administración del Presidente Sebastián Piñera cerró abruptamente su ciclo, después de 98 días en el cargo y con una acusación constitucional que, hasta su renuncia, tenía muy pocas posibilidades de zafar

El ahora extitular de Interior lo sabía con claridad al menos desde el miércoles de la semana pasada, cuando los cálculos del Gobierno y algunos personeros de Chile Vamos ya avizoraban un escenario adverso, muy similar al que se vivió en la Cámara de Diputados, con una oposición ordenada y con muy pocas posibilidades de revertir los votos.

Por eso, según sus más cercanos, la idea de renunciar a su cargo si se cumplían los vaticinios estuvo sobre la mesa desde al menos hace una semana. “Era parte de los escenarios”, comenta una fuente del palacio. Aunque la idea tomó más fuerza en las últimas 48 horas, pese a que al propio Presidente no se convencía y el Comité Político, tampoco. De hecho, algunos altos personeros del Gobierno insistieron que “no estaba en los planes” del titular del Interior concretar ese paso al costado y que su apuesta original era “llegar hasta el final”.

Sin embargo, luego de la votación -que sumó 80 diputados a favor, 74 en contra y una abstención- la decisión se adoptó sin vuelta atrás. Luego de confirmar que el libelo pasaba al Senado y lo dejaba suspendido, el exsenador UDI se encerró en la oficina de la Segpres del Congreso. Ahí tuvo la segunda llamada de la jornada con el Mandatario y le comentó que su renuncia era “indeclinable”. Piñera trató de persuadirlo sin éxito, pero finalmente aceptó sus argumentos; entre ellos, el muy complejo escenario que se abría para el Gobierno: tener más de una semana al ministro del Interior “congelado” a la espera de la votación del Senado. Una agonía política que ni siquiera aseguraba un buen resultado, porque en la Cámara Alta el cálculo era igual de complejo y podría terminar con Pérez destituido y fuera de la escena pública por cinco años. 

De hecho, eso se reflejó en las palabras del propio exministro al argumentar las razones de su renuncia. “No estoy dispuesto a que, a través de mi persona, se dañe al Gobierno. Aquí hay un ataque para obstaculizar la acción del Gobierno y, por lo tanto, no quiero que mi persona sea obstáculo”, dijo.

“Todos comprendemos a cabalidad de que aquí el propósito y el objetivo no es Víctor Pérez, sino que el Gobierno del Presidente Piñera”, agregó el exparlamentario, quien ahora deberá enfrentar en calidad de “ciudadano” a sus excompañeros del Senado. 

Víctor Pérez acompañado del Comité Político y de personeros de la UDI tras anunciar su renuncia
Víctor Pérez acompañado del Comité Político y de personeros de la UDI tras anunciar su renuncia. Agencia Uno.

La despedida

A las 18:00 horas el Patio de Las Camelias se transformó en el lugar oficial de la despedida. Ahí se improvisó una zona donde ministros y asesores escucharon las últimas palabras de Pérez como autoridad y también las primeras de Piñera, después de la dimisión de su jefe de gabinete. Nuevamente entre aplausos, un emocionado Víctor Pérez señaló que si bien no será ministro, “lo que queremos es salvar a Chile”. 

Luego vinieron las palabras de agradecimiento del Mandatario, defendiendo la labor de su excolaborador. “Nunca incurrió en ninguna causal de la acusación constitucional”, dijo, apuntando sus críticas a la jugada de la centroizquierda y la izquierda. “El rol de la oposición no es hacer todo lo que esté a su alcance para dañar al Gobierno democráticamente elegido. El rol de la oposición es desde sus propios puntos de vistas contribuir al bien de Chile”, sentenció. 

A eso de las 19:20 horas, el exministro dejó su oficina y cruzó junto a tres de sus más estrechos colaboradores el entrepatio de La Moneda. Dos de ellos, su jefe de gabinete Giovanni Calderón y también el director de División de Organizaciones Sociales, Jorge Fuentes, lo acompañaron hasta su casa. En su despacho, quedó el subsecretario del Interior y desde hoy titular interino, Juan Francisco Galli. 

Pese al resultado desfavorable, en el Gobierno sí se anotaron un pequeño triunfo al no tener ningún voto de Chile Vamos descolgado, pese a la amenaza de varios durante los días previos. De hecho, más de un personero destacó el ánimo entre las filas oficialistas, quienes defendieron una y otra vez lo que a su juicio “era una injusticia”. “Con la censura a la mesa de la Cámara quedó en evidencia que la acusación constitucional era un negocio”, explicó otro funcionario del Palacio, quien agregó que “hay mucha decepción” con la oposición.

“Nosotros esperábamos que esto no se diera en estos términos, para ser bien sincera. Hoy el Presidente tiene que evaluar cómo va a reorientar su gabinete, pero nos parece que la decisión de Víctor es la correcta”, comentó la senadora y presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe.

Se busca ministro 

Como explicó un alto dirigente de Chile Vamos, la decisión se tomó “para liberar al Gobierno de una carga”, una presión política fuerte y muy mediática, con redes sociales a tope que incluso, en una situación más favorable, igual habría dificultado la eventual reintegración de Pérez al gabinete.

“El Presidente ahora puede salir jugando, poniendo a un nuevo ministro. La salida de Pérez sí es una dificultad, pero está lejos de generar una crisis profunda”, comentó el mismo personero. 

La discusión que se abrió ahora es si el Presidente buscará solo el reemplazante de Pérez o moverá por completo las piezas de su equipo más íntimo. Algunos personeros de Gobierno señalaron que la decisión se tomaría no más allá del domingo. Incluso algunos optimistas comentaron que este miércoles podría haber novedades. Sin embargo, como ha sido la tónica de los últimos ajustes, el elenco disponible siempre es escaso.

Un importante funcionario de La Moneda aseguró, además, que la decisión que tome el Presidente debe tener un foco estratégico, pues el panorama en el Congreso parece solo cuesta arriba. No solo con el libelo contra Pérez -que debería desinflarse en el Senado después de la renuncia-, sino también con otros debates que preocupan, como el segundo retiro del 10% desde las AFP, el presupuesto y la reforma previsional. 

Si Interior se mantiene con el cupo de la UDI, ahí suena el vocero de Gobierno, Jaime Bellolio; su par del MOP, Alfredo Moreno -quien tiene buenos lazos con el partido- e incluso alguien del perfil del alcalde de Estación Central, Rodrigo Delgado. Más lejos de la esfera del partido de calle Suecia estaría el nombre del titular de Energía, Juan Carlos Jobet, quien en más de una ocasión ha sido tanteado. 

En el caso de Bellolio, el ministro ha comentado a sus cercanos que “está contento en la vocería” y que de buenas a primeras la idea de llegar a Interior ni en broma le entusiasma.

Además, si se concreta una jugada así, el tablero del Comité Político se movería por completo para ajustar los equilibrios internos, los mismos que justificaron el último cambio de gabinete hace tres meses. Sin contar que, así como Pérez llegó para ordenar las filas internas y contener los reclamos de la directiva UDI, la hipotética llegada de Bellolio a ese cargo podría encender los ánimos con la timonel del partido, con quien ha tenido varios roces públicos. 

“Acá no se trata de recuperar ni de perder, se trata de armar equipos de trabajo y es lo que Víctor trató de hacer […] No es fácil encontrar ministro del Interior. Se requiere experiencia y eso es algo que tiene que evaluar el Presidente. Nosotros podemos ayudar con alguna sugerencia, pero es una decisión de él y nosotros la respetamos”, comentó la presidenta de la UDI. 

De hecho, esta compleja conversación y el eventual diseño siguió en la cita de camaradería que hasta el cierre de esta edición estaba programada en la casa del Mandatario, donde se contemplaba la presencia de Pérez y Bellolio y también de los antecesores del ahora exministro: Andrés Chadwick y Gonzalo Blumel.