Política

Piñera y Francisco: todos los detalles de una cita reservada

Ambos jefes de Estado se reunirán este sábado en el Vaticano en completa reserva. Se espera que conversen a solas durante media hora. La agenda de temas es abierta e incluirá la crisis que vive la Iglesia chilena en la actualidad.

Agencia Uno

Por Juan Manuel Ojeda y Josefina Ríos

Jueves 11 de octubre de 2018

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Cuando el Papa Francisco vino a Chile en enero, el entonces Presidente electo Sebastián Piñera quiso tener una audiencia con él. Era una gran oportunidad y por eso el equipo del mandatario hizo todas las gestiones posibles para conseguir una reunión con el pontífice. 

Pese a los esfuerzos, la idea fracasó. Entonces se argumentó que el protocolo de la visita era muy estricto y que para los viajes del sumo pontífice sólo se contemplan encuentros con los presidentes en ejercicio. 

El Papa Francisco junto a la expresidenta Michelle Bachelet durante su visita a Chile en enero de este año. Crédito: Agencia Uno

Nueves meses después, la ansiada cita está a punto de concretarse. Esta vez el escenario es distinto: la Iglesia chilena está pasando por una importante crisis, desatada por los abusos sexuales cometidos por sacerdotes y ahora es Piñera quien está de jefe de Estado. Por eso cuando se confirmó la gira presidencial de diez días por Europa se activaron las gestiones para concertar una audiencia entre el Papa Francisco y el Mandatario chileno.

Las reuniones entre los jefes de gobierno y un sumo pontífice son actividades protocolares de corte tradicional. “Es normal, casi tradición que los presidentes latinoamericanos, en particular los mandatarios de países en los que hay fuerte influencia del catolicismo, visiten al Santo Padre. Más aún cuando fueron electos hace poco. Eso no quita que debido a la situación particular de la Iglesia chilena esta audiencia tenga una cierta relevancia particular”, comenta a PAUTA la vaticanista y corresponsal del medio Crux Inés San Martin.

Así, en La Moneda ven con buenos ojos esta oportunidad, de manera que ambos jefes de Estado puedan abordar la situación por la que atraviesa Chile y sobre las medidas —expulsión de sacerdotes emblemáticos como Fernando Karadima y Cristián Precht, cartas pastorales, renuncias de obispos, enviados especiales y designaciones de administradores apostólicos— que ha tomado el mismo Francisco para hacer frente a la crisis.

Los intereses del Ejecutivo además son coherentes con el rol que ha asumido Piñera en todo este escenario. A pesar de que el diseño original de La Moneda era mantenerse al margen del asunto, el Presidente en varias oportunidades ha dedicado duras declaraciones contra la Iglesia.

Por ejemplo, el domingo 7 de octubre en conversación con el diario El País de España, aseguró que la Iglesia “ocultó” y “relativizó” los abusos. Antes, para el Te Deum ecuménico, dijo que “la Iglesia sabe mejor que nadie que se equivocó” y en julio pasado, comentó que la jerarquía eclesiástica chilena “cometió un tremendo error” y que “pudieron y debieron haber evitado muchos abusos”.

Los detalles del encuentro

La audiencia está fijada para este sábado 13 de octubre alrededor de las 10:00 de la mañana en el Vaticano. La fecha se fijó entre el gabinete de Piñera, la embajada de Chile en el Vaticano y la sala de Prensa del Vaticano. De hecho, por eso fue que cuando se diseñó la gira por Europa se dejó a Roma como la última ciudad para visitar.

Junto con eso, se escogió el sábado 13 de octubre por una razón práctica: ese día había absoluta certeza de que Francisco estaría en el Vaticano debido a que sería justo un día antes de un importante acontecimiento. Para el día siguiente está agendada la canonización del obispo salvadoreño Óscar Romero, quien fue asesinado en 1980 con una bala en el pecho mientras celebraba misa. Eso daba la seguridad de que Francisco tendría espacio en su agenda para recibir a Sebastián Piñera.

Este tipo de encuentros siempre constan de dos partes. La primera, y la más importante, es la reunión privada que tienen los dos jefes de Estado. Como regla general, a ese encuentro no entra nadie más que ellos y sólo cuando ambos no comparten el mismo idioma los acompaña un intérprete.

La duración de esa reunión depende de varios factores y, según varios entendidos en el tema, la cantidad de minutos puede decir mucho sobre la profundidad de los asuntos tratados. “Depende de cómo vaya el diálogo y el feeling en ese momento, no es algo que esté pauteado con anterioridad. Por ejemplo, la audiencia de Francisco con el presidente argentino, Mauricio Macri, duró 22 minutos, lo que se considera casi el mínimo que puede durar una reunión de este tipo. Sin embargo, la audiencia que el Papa tuvo con Barack Obama duró casi 50”, relata San Martín.

El hecho de que tanto Piñera como Francisco hablen español no es un dato menor. En general cuando se hablan idiomas distintos las audiencias son mucho más cortas. Según un exembajador chileno en la Santa Sede, un detalle tan simple como éste puede ser crucial para sacarle provecho a cada minuto y poder profundizar en los asuntos que se quieran tratar.

Política

La carta de Piñera para el Vaticano

En medio de la delicada situación que vive la iglesia chilena, Octavio Errázuriz, diplomático de amplia experiencia y red de contactos, asume el 1 de junio la misión en la Santa Sede.

Luego de eso viene el tradicional encuentro con la secretaría de Estado del Vaticano que actualmente es presidida por el sacerdote italiano Pietro Parolin. Esta segunda actividad consistirá en un almuerzo al que están invitados Piñera, el canciller Roberto Ampuero, el embajador de Chile en el Vaticano Octavio Errázuriz y la delegación de 12 parlamentarios que acompaña al Presidente.

Una reunión con agenda abierta

Para este tipo de audiencias no suele haber una pauta de temas a tratar. Eso siempre depende de los intereses de ambos jefes de Estado y, sobre todo, del mandatario que está visitando al Papa. Sin embargo, Piñera ya entregó la primera pista. “Espero que conversemos con el papa Francisco los temas más relevantes para nuestro país y entre ellos, por supuesto, está la grave crisis que afecta a la Iglesia Católica en el mundo entero y también en Chile”, dijo a El País.

¿Podrá conversar en profundidad sobre los casos de abuso en Chile? ¿Abordará la situación de los obispos renunciados? ¿Comentará sobre los nuevos nombramientos? ¿Pedirá apurar la designación del sucesor del cardenal Ricardo Ezzati en el arzobispado de Santiago? Todas esas interrogantes sólo podrán ser resueltas este sábado. Mientras tanto, las reglas del Vaticano entregan algunas señales de lo que podría ocurrir.

Una de ellas apunta a que no suele ocurrir que un jefe de Estado visite al Papa para tratar los asuntos domésticos de la Iglesia de su país. “En términos tradicionales la relación entre el Vaticano con las distintas iglesias locales no se implementa a través de los gobiernos o mandatarios sino que a través de los obispos, colegiaturas o conferencias episcopales según sea el caso”, afirma a PAUTA Pablo Cabrera, quien fue embajador en el Vaticano entre los años 2006 y 2010.

Cabrera explica que esa es una de las razones por las cuales es muy poco probable que Piñera aborde los futuros nombramientos de obispos con el Papa. Esto sólo podría suceder en caso de que un país cuente con un concordato —un tipo de tratado sobre asuntos eclesiásticos entre el gobierno de un Estado y el Vaticano— escenario en el que no se encuentra Chile. Esto mismo es reafirmado por la corresponsal Inés San Martín quien duda “que se toque la cuestión de los nombramientos de obispos por una cuestión de independencia entre los dos Estados”.

Lo que sí es claro es que la crisis de la Iglesia chilena será un tema obligado y el contenido de lo que se trate ahí sólo se sabrá en caso de que Piñera o Francisco quiera comentarlo, ya que los comunicados que emite la sala de prensa del Vaticano siempre son muy escuetos y no ahondan en detalles.

Pero a pesar de todas las expectativas que existen sobre estos temas más polémicos, Cabrera señala que Piñera, quien se declara y muestra como católico practicante, tendrá una oportunidad para abordar otros asuntos que inspiran a su Gobierno. “Más allá de los temas que afligen a la Iglesia chilena, existen múltiples temas que me imagino puede tratarse y que tienen dimensión social y política y que además son clave a nivel nacional a internacional. Tienen que ver con la solidaridad, pueblos originarios, medio ambiente, migración y que se conectan bien con lo que ha expresado el Papa en sus encíclicas”, dice el diplomático chileno.

Con todo, el equipo de Piñera que lo acompaña en su gira por Europa está afinando los últimos detalles del encuentro y hasta el momento existe mucho interés por lo que pueda salir de ahí. De hecho, según Presidencia varios de los periodistas que cubren el Vaticano han solicitado acreditaciones para estar presentes en el punto de prensa que tendrá Piñera, lo que es un reflejo de que una simple audiencia protocolar ya está concentrando el interés de la prensa internacional.

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